Categorized | American Politics, Política

Florida’s Rules Don’t Protect Interests Of Students Or Taxpayers

In February, Florida police officer Robert Ascencio, now president of the Florida Public Employees Partnership, penned a disturbing overview of investigations into Florida charter schools. The investigation Ascencio was part of found “owners of the management companies were either the same as the school founders or were directly connected to them.” And that “all of [these] revealed major conflicts of interests in most of the decisions made on the spending of tax dollars and education of students.”

Worst of all, his investigation found that the “majority of these schools were found to be ill-equipped with teaching materials that often were substandard to those in public schools.”

Florida’s lawmakers and policymakers excessively favor charter schools in a manner that does not rise to Wise’s irreparable-harm standard. While charter-school lobbyists bemoan the singling out of a few bad apples, it’s clear that the current measures aren’t protecting the interests of Florida’s children, families and taxpayers. For the state’s charter schools, accountability has been defined downward.

Read the article in its entirety here…

Leave a Reply

Autores Destacados

Autora de Hijas del Abuso

Ketty Rodríguez es una periodista venezolana que realizó estudios en la Universidad Católica Andrés Bello.

Antes de graduarse, trabajó como interna en la redacción de uno de los periódicos más emblemáticos de Venezuela, el Diario Ultimas Noticias, un medio de corte popular, que le enseñó la cruda realidad de las barriadas caraqueñas, la tensión de las huelgas de trabajadores y obreros y el creciente problema de la delincuencia en las calles de la ciudad.

Posteriormente, trabajó en el Diario de Caracas, un periódico alternativo que intentó llegar a la clase de jóvenes profesionales venezolanos. Allí, Rodríguez trabajó como reportera de sucesos políticos, escribiendo sobre los hechos más sobresalientes del último segundo mandato de Carlos Andrés Pérez, a principios de los 90.

En el 2000, Rodríguez fue contratada por el Nuevo Herald de Miami, para trabajar como reportera de inmigración, pero luego se dedicó por varios años, a escribir sobre las escuelas públicas de Miami Dade, los rejuegos de la politica y su influencia en el presupuesto educativo, y la difusion de logros de maestros y estudiantes por encima de las diferencias culturales y economicas.

En el 2009, salió del periódico para iniciar su carrera de escritora. Rodríguez reside en Miami y tiene un solo hijo, Ignacio Ocando. Usted puede comprar el libro de Ketty Rodríguez, Hijas del Abuso Aquí

Categorías